Lag (en videojuegos)

En el mundo cargado de adrenalina de los videojuegos, hay una pequeña palabra que puede enfriar rápidamente la emoción: la latencia (o lag, en inglés). Es probable que hayas oído este término de pasada, pero puede que no hayas experimentado el fenómeno en primera persona.

No temas, te explicaremos exactamente qué significa el lag en gaming y cómo se cuela en tus sesiones de juego y convierte momentos épicos en obstáculos que te hacen subir por las pareces; y lo más importante, cómo puedes eliminar la latencia de tus futuras hazañas de juego.
 

Qué es el lag: el aguafiestas del juego

Piensa en la latencia, o lag, como en el invitado que se ha colado en tu fiesta gaming. Es ese exasperante retraso entre el momento en que emites una orden (como un clic del ratón o una pulsación del teclado) y tu personaje de juego actúa en consecuencia. Imagínate: estás en medio de una batalla encarnizada, has apuntado a tu objetivo y pulsado el botón de disparo, pero no pasa nada. Sigues observando durante unos segundos y, finalmente, tu personaje empieza a hacer movimientos. 

Pero ya es demasiado tarde y has perdido la partida. ¿Qué hace ese retraso justo ahí? Sí, es el aguafiestas, la infame latencia en juegos.

¿Qué provoca la latencia en videojuegos?

La mayoría de las veces, la latencia en videojuegos es un desagradable efecto secundario de una conexión a Internet lenta o caprichosa que no consigue intercambiar datos con el servidor del juego con rapidez. Sin embargo, no siempre se trata de la velocidad de la red. Puedes sufrir latencia a pesar de tener una conexión ultrarrápida si el servidor está demasiado lejos o tu red está sobrecargada de tráfico.

Desterrar la bestia del lag en videojuegos

Pasemos ahora al lado positivo: ¡cómo combatir el lag en gaming! El primer paso es analizar tu conexión a Internet. Puede que sea hora de cambiar a un plan más rápido o de acercarte más al rúter para tener una señal más potente. Tampoco te olvides de cerrar otras aplicaciones que consuman ancho de banda en segundo plano.

En cuanto al enigma de la latencia en juegos, cuando tu conexión a Internet parece ir bien, es muy posible que el problema se esconda en tu dispositivo. Si está obsoleto y no es compatible con las altas exigencias de procesamiento, es probable que se produzcan latencias en los videojuegos. Por eso, es importante que actualices periódicamente tu dispositivo y el software de tus juegos, y que limpies tu dispositivo de cualquier malware que lo ralentice.

A veces, la latencia no es un problema tuyo, sino del servidor del juego. Cuando un servidor está repleto de jugadores, es posible que no dé abasto y se produzca lag en gaming. En estos casos, solo puedes esperar a que se reduzca el número de jugadores o a que los desarrolladores del juego solucionen el problema.

Y luego está la latencia en juegos intencionada. Algunos juegos introducen deliberadamente ligeros retrasos para igualar las condiciones de los jugadores con diferentes velocidades de conexión. Este tipo de latencia es inevitable en la mayoría de los casos, pero no suele arruinar la experiencia de juego.

En resumen, la latencia es una molestia habitual en el mundo del gaming, pero no es invencible. Con un poco de conocimiento de sus raíces y algunas medidas proactivas, puedes minimizar la latencia y mantener tus sesiones de juego fluidas y agradables. ¿Todo listo para enfrentarte al monstruo de la latencia y triunfar en tu viaje gaming? ¡Empecemos a jugar!