¿Necesitan todos los juegos elementos RPG?

1.2.2018

Realiza un estudio en el mundo de los videojuegos en la actualidad y no tardarás mucho tiempo en encontrar un videojuego de rol (RPG). La definición misma de un RPG a menudo se debate, puesto que, si te fijas con suficiente atención, encontrarás elementos del género allí donde normalmente no esperarías encontrarlos.

Te guste o no, los elementos RPG se deslizan sigilosamente cada vez dentro de más juegos. Ya sea a través de la caracterización o la personalización, o los elementos de habilidad frente a los de azar como los botines, los juegos se están volviendo más de estilo de rol de forma generalizada.

Siendo este el caso, la pregunta natural se convierte en: ¿se trata de algo positivo?

En este artículo vamos a intentar responder a esa pregunta. Sin embargo, antes de que podamos sumergirnos en este nuevo mundo de híbridos de RPG, tenemos que intentar definir cuáles son exactamente los elementos básicos de un RPG.

¿Qué son los elementos RPG?

Progresión y personalización de los personajes: tradicionalmente, un juego que no es de rol pide que tomes el control de un personaje relativamente estático. En otras palabras, no influyes sobre el personaje, y este cambia o evoluciona durante del curso del juego.

Al contrario, los juegos de rol te permiten habitar el papel de tus personajes (el propio nombre del género lo indica). Además, eres responsable del desarrollo tanto de sus habilidades como de su personalidad, a través de un proceso de personalización y opciones.

Narrativas complejas: cuando estás jugando, pregúntate si la narrativa es fija, o si puedes influir en ella de alguna forma. Si el juego se inclina más hacia el último caso, tendrá una historia más profunda que contar y será mucho más como un juego de rol. De hecho, fueron los juegos de rol los primeros que introdujeron el concepto de moralidad de los personajes, una de las primeras herramientas para crear misiones ramificadas en una narrativa.

Números aleatorios y por suerte: los RPG se centran en las estadísticas y en los generadores de números aleatorios que dictan prácticamente todo: desde determinar tus cambios a emprender un ataque con éxito, hasta qué botín y armas vas a encontrar en ese cofre escondido.

Así, sabrás qué acción emprender en qué momento, y cómo jugar con los números para que actúen en tu beneficio, o jugar hasta que encuentres esa increíble arma que has estado buscando. Es esta interacción entre dar los pasos adecuados en el momento correcto en la que se entrecruzan habilidad y suerte.

Mundos ricos e interactivos: los juegos de rol son conocidos por contar con entornos extensos que están abiertos para que explores y juegues. Interactúas constantemente con el mundo que te rodea, ya sea a través de misiones o hablando con personajes y, en los videojuegos de rol multijugador masivo en línea, con otros jugadores con los que te vas encontrando.

Por otra parte, tus acciones tienen el potencial de cambiar el mundo en el que estás jugando. A cambio, esto hace que tu experiencia dentro del juego sea diferente de aquella que experimenta otro jugador. Es otra forma en la que los juegos de rol desafían la naturaleza lineal de otros muchos géneros de videojuego.

Cuando un elemento RPG no es un RPG

Ahora que te hemos dado la información general acerca de los RPG, deberías ser capaz de identificar uno a metros de distancia. Sin embargo, ¿qué ocurre con los juegos que reúnen algunos de los elementos que hemos descrito, pero no todos? Pues es aquí cuando el concepto se vuelve confuso.

Toma como ejemplo el recientemente publicado The Legend of Zelda: Breath of the Wild. Dependiendo de a quién preguntes, este juego podría ser un RPG o no. Según los desarrolladores de Nintento, es un RPG de “mundo abierto”, pero los gamers no parecen estar de acuerdo con la segunda parte de esa definición, y muchos lo catalogan como una “aventura de acción”. Después de todo, la serie de Zelda prácticamente inventó este género.

En realidad, puede que no se trate de un “PRG puro” como la serie de Mass Effect o los clásicos juegos de Final Fantasy, principalmente porque no hay un énfasis en la progresión y los estados del personaje. Sin embargo, cuando juegas a este juego, sí que encuentras muchas características de un RPG. Por ejemplo, la estructura de mundo abierto significa que puedes ir a cualquier lugar e interactuar con lo que deseas. Por otra parte, el personaje principal, Link, puede mejorarse a través de runas y objetos. Sin duda, existe cierta fusión con características típicas del RPG como el cambio de equipamiento, los botines y los logros.

Otro juego que parece filtrarse en el mundo del RPG es Call of Duty: WWII. A pesar de que Call of Duty es claramente un juego de disparos en primera persona, sí es cierto que el juego incluye algunos objetos de la lista de elementos de un RPG:

  • Personalización: sí. Existe un sistema de ventajas, diferentes atuendos y la capacidad de mejorar la capacidad de disparo.
  • Progresión: sí. Existe un sistema de ventajas, diferentes atuendos y la capacidad de mejorar la capacidad de disparo.
  • Progresión: sí. Cada clase (o división, como el juego las denomina) tiene diferentes estados y puntos fuertes.

Sin embargo, esto no es suficiente ni de lejos para categorizar un juego como RPG. Llama el juego un RPG frente a un fan de CoD o del RPG, y te mirarán raro, además de alejarse de ti lentamente. Y con una buena razón. Además de las diferentes clases, la mayoría de los otros elementos RPG en este juego son poco más que una forma sofisticada de darte más armas con las que jugar.

Quizás el híbrido más controvertido en los últimos tiempos ha sido Assassin’s Creed: Origins. Según Tom Senior, de PC Gamer, Assassin’s Creed entró en modo de hibernación durante dos años como serie de acción y emergió en 2017 como juego de rol. El hecho de que el nivel y el equipamiento de tu personaje determinan la facilidad con la que puedes matar a diferentes enemigos es indicativo de un RPG.

Básicamente tienes que realizar misiones adicionales para progresar en la historia y obtener los componentes necesarios para mejorar tu equipamiento. Sólo al mejorar tu nivel podrás tener alguna posibilidad de matar a ciertos enemigos. De hecho, si intentas avanzar demasiado muy pronto (por ejemplo, sin las armas necesarias), no tendrás poder suficiente para matar a los enemigos (porque necesitas mejorar tu equipamiento y habilidades). Sinceramente, el juego reúne bastantes elementos de nuestra lista, y esa es la razón por la que sus fans siguen discutiendo entre ellos el lugar en el que se sitúa esta nueva edición de la serie.

¿Por qué cuentan todos los juegos con elementos RPG?

Dependiendo de tu perspectiva, añadir elementos RPG a un juego como Assassin’s Creed puede ser tanto positiva como negativa. En muchos aspectos, estas nuevas características aportan más al juego. Al obligarte a elegir la vestimenta de batalla apropiada, los nuevos atuendos adquieren un nuevo propósito, en lugar de ser nada más que cambios de piel. De manera similar, puedes elegir el tipo de guerrero que deseas ser. Puedes desbloquearlo todo y volverte loco o viajar ligero y poner realmente a prueba tus capacidades.

Por el contrario, algunos podrían discutir que los elementos RPG hacen que el elemento de combate del juego sea demasiado difícil. Como no puedes matar a un enemigo con un disparo o sin el equipamiento adecuado, te obliga a participar de una narrativa RPG que quizás no quieras. Los juegos de aventura de acción tratan principalmente, como no es de extrañar, de acción y aventuras. A veces lo único que quieres es cargar el juego y pasar a ciertas batallas sin tener que preocuparte de tu nivel o tu equipamiento.

Por supuesto, tu opinión se basa en una preferencia personal, pero los desarrolladores parecen tener buenos motivos para añadir elementos RPG a otros géneros:

Conexión: los elementos RPG ayudan a crear una mayor conexión entre jugadores y su personaje. Super Mario podría haber sido cualquier dragón violeta, puesto que servía simplemente como un medio para guiarte por el juego, una forma de que experimentaras el juego y su mundo.

En cambio, si nos fijamos en Vikings: War of Clans, un juego de estrategia que ha añadido nuevos elementos RPG recientemente, no existe separación entre los personajes y su entorno. Cada uno es parte integrante del otro, lo que se traduce en que tienes que involucrarte más con el personaje.

Experiencia personal: cuando se introducen los elementos RPG en un juego, tus decisiones tienen un mayor potencial de afectar a tu personaje y el mundo. Esto permite un mayor nivel tanto de personalización como de inmersión que, finalmente, crea una experiencia más interesante.

Complejidad: en lugar de una progresión lineal a lo largo de un juego, los elementos RPG abren nuevas posibilidades. Como hemos dicho, AC Origins te obliga a mejorar tu personaje hasta cierto nivel antes de poder enfrentarte a ciertas áreas, de lo contrario, es demasiado difícil sobrevivir. Aunque esto podría resultar frustrante para ciertos jugadores, es algo que te hace invertir más y, por ello, hace que el juego sea más complejo.

¿Deberían seguir añadiendo los juegos elementos RPG?

Entonces, ¿los juegos son mejores con elementos RPG? La respuesta obvia es no. Como hemos hablado, algunas características de los juegos de rol en realidad pueden estropear el atractivo principal de un juego. Por ejemplo, Assassin’s Creed: Origins puede ser un gran juego; sin embargo, tus habilidades de lucha te restringen de explorar libremente el mundo, lo cual es una parte bastante grande de la serie. En contraposición, la última encarnación de The Legend of Zelda y su sistema de mundo abierto hace que las cosas sean más complejas, profundas y, por tanto, entretenidas.

En realidad, todo se basa en la experiencia que deseas tener. No cabe duda de que los RPG permiten obtener una experiencia más personal en la que los jugadores pueden, hasta cierto punto, determinar su propio destino. Sin embargo, también existe espacio en el mercado para juegos con progresión lineal y patrones fijos. Demasiados elementos RPG pueden arruinar una experiencia “cinematográfica”, que a algunos jugadores les encanta.

Los elementos RPG son geniales, pero no en todas las situaciones. Sí, los elementos RPG pueden hacer que la experiencia de juego sea más envolvente, pero no todos los jugadores disfrutan teniendo que lidiar con algunos de los más complejas. Un buen juego híbrido encuentra el equilibrio adecuado entre RPG y su género esencial para que todos los jugadores estén contentos.