Cómo Proteger Tus Bienes

3.6.2015
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Recuerda que tu área de almacenamiento no es cómo un banco de la vida real. Guardar demasiados recursos a mano solo sirve para invitar a los enemigos a que te ataquen; ¡no te dan ningún interés y no sacas nada aferrándote a ellos! Mejora tu búnker o área de almacenamiento seguro cuando puedas, mejor dicho, siempre que puedas, y mantén tus recursos a salvo de manos enemigas.

¡Esconde tus Recursos!

La mayoría de juegos disponen de un banco/búnker/área de seguridad donde puedes guardar recursos, objetos y tropas para que no puedan ser afectados por tus enemigos. Lo primero y más obvio para mantener a tus activos a salvo es guardarlos en dicho lugar.

Mientras estén allí, podrás estar tranquilo con la certeza de que tu trabajo duro no se va a echar a perder.
Un truco eficaz, pero mucho más difícil es confiar en este principio simple: ¡si no hay nada allí, no hay nada que robar! ¡Ya sé que esta idea no es ninguna lumbrera pero créeme, es eficaz! Si sabes cuándo se acerca un ataque y no puedes guardarlo todo en tu búnker, simplemente saca tus recursos de tu base. Para hacerlo, tendrás que enviar todos los recursos que puedas en una misión de intercambio de larga distancia. Cuando termine la incursión, cancela y recupera tu oferta de intercambio. Esto te ayudará a minimizar tus pérdidas y hacer saber a cualquier "granjero" potencial que no eres una presa fácil.

Otro truco que posible en casi todos los juegos de estrategia en línea con un sistema de intercambio a los que he jugado, es ofrecer tus recursos para comerciar es hacer una oferta de intercambio de recursos totalmente desproporcionada.

Estoy hablando de una oferta tan ridícula que nadie aceptaría jamás. Del tipo; un miserable guisante a cambio de un Ferrari. Esto ata tus recursos en el sistema de intercambio, de manera que tus agresores no se podrán hacer con ellos al atacarte. Y cuando todo haya acabado solo tienes que cancelar la oferta y tus recursos estarán de vuelta en tu banco. ¡Así de fácil!

Plan B

Si todo lo demás falla y no puedes trasladar tus recursos fuera de tu base, siempre puedes gastar tus recursos añadiendo todas las unidades que puedas a tus colas de producción o construcción para hacerlos inaccesibles a tus oponentes. Aunque tienes que tener cuidado si llenas tus colas de construcción o producción y las dejas toda la noche, ya que por lo general resultará en una pérdida masiva de tropas, de manera que al final habrás malgastado todos esos recursos. Por lo general, vale la pena correr ese riesgo, ya que independientemente del resultado, habrás impedido que tus enemigos se hagan con recursos. 

Si es posible, invierte en estructuras permanentes o adiciones a tu base; todo lo que pueda ser destruido o dañado solo temporalmente, no será una pérdida total cuando vuelvas por la mañana. ¡Otra cosa que deberías tener en cuenta es conocer a tu enemigo! Averigua cuando están activos los jugadores que te rodean, averigua sus zonas horarias, averigua su país de origen, en fin, ¡que averigües todo lo que puedas! 

En la guerra, el conocimiento es poder. Los seres humanos son criaturas de hábito, por lo que al crear una base de conocimiento de tus amenazas inmediatas, también adquirirás conocimientos sobre cuando estás libre de ellas para hacer lo que quieras. Aprovecha este tiempo para ganar todo el terreno que puedas a tus enemigos.

¡Si conoces la rutina diaria de quienes te rodean, tendrás todo lo que necesitas para superarlos!