Marcar Objetivos Para Jugar

18.6.2015
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Por qué importan los objetivos

Si no tienes una idea clara de cómo quieres que te dejen tus esfuerzos, acabarás persiguiendo muchos objetivos diferentes sin llegar a alcanzar ninguno de ellos. Tener metas significa que tienes una manera de medir tu progreso que es demostrable y de ayuda, y que además te permite saber exactamente lo lejos que has llegado y qué te queda por hacer.

Para juegos grandes, abiertos y relativamente autodirigidos como los MMORTSes, esto es especialmente importante. Estos juegos te dan ciertas indicaciones sobre lo bien que lo estás haciendo, pero si no tienes tus propias metas personales por las que luchar, te resultará difícil saber si estás progresando como jugador o simplemente estás perdiendo el tiempo.

Los tipos adecuados de objetivos

Marcarte una meta cualquiera no es necesariamente algo útil. Tener malos objetivos puede ser igual de malo, o incluso peor, que no tener ninguno. Tus objetivos tienen que ser lo suficientemente desafiantes para contar como una "meta", sin dejar de ser asequibles realistamente. Un objetivo que sea demasiado fácil no te parecerá un logro y no te proporcionará ninguna dirección ni motivación sustancial. Un objetivo que sea demasiado difícil te dejará frustrado, desmotivado y sin un conjunto claro de tareas.

Tu objetivo debería tener una condición claramente definida de éxito: "Quiero ser el mejor señor de la guerra de mi sector" es un objetivo digno de aspiración, pero es muy difícil de conseguir y, además, es difícil demostrar que lo has conseguido. Podrías pensar que eres lo mejor de lo mejor, y acomodarte, para poco después darte cuenta que habías sobrestimado tus fuerzas.

Un objetivo mejor sería: "Quiero tener al menos cien unidades más que cualquiera de mis vecinos", eso es algo que se puede determinar matemáticamente y sobre lo que puedes comprobar de forma fiable tu progreso siempre que quieras. 

Marcar objetivos alcanzables

Los mejores objetivos tienen métricas cuantificables y claras para el éxito que puedes examinar para comparar tu progreso. Si tienes un objetivo grande y difuso ("Ser el mejor"), divídelo en miniobjetivos más pequeños que sean más fáciles de conseguir y más fáciles de cuantificar. (Para "Ser el mejor", podrías marcarte objetivos como "Aumentar la producción de recursos en un 25 %" y "Producir 50 unidades nuevas").
¡Buena suerte!