Juegos de guerra: ¿Por qué nos gustan tanto?

9.7.2018

La guerra no es divertida.

Se trata de toda una declaración, lo sé, pero es una con la que todos podemos estar de acuerdo.

Ser soldado durante la guerra es un deber difícil de soportar, que no se puede tomar a la ligera. Es complicada, exigente y peligrosa. Nadie lucha por diversión.

Entonces, si no hay nada divertido en la guerra (y, como una vez dijo un gran hombre, siempre es igual), ¿por qué nos gustan tanto los juegos militares?

¿De dónde viene este deseo de calzarse las botas embarradas de un soldado de la Segunda Guerra Mundial, de agarrar con fuerza el cañón de plasma de un marine espacial, o de enviar tus tropas vikingas a un sangriento ataque que tanto nos gusta?

¿Por qué jugamos juegos de guerra?

El hecho es que existen un montón de razones. Sin embargo, lo que mas nos interesa son los pensamientos, sentimientos y emociones fundamentales que nos hacen querer jugar a juegos militares.

Naturalmente, antes de ahondar en nuestra psique y enfrentarnos a las fuerzas de la oscuridad, tenemos que definir primero qué es un juego de guerra.

¿Qué son los juegos de guerra?

De acuerdo con un artículo de la Universidad de Virginia, todos los juegos de guerra comparten las mismas tres características:

  • El aspecto de la guerra
  • El aspecto del juego
  • El aspecto de simulación

El aspecto de la guerra

No todos los juegos de guerra están centrados en la guerra.

En parte, lo que convierte a un juego en uno de guerra es la simulación de "actividades de guerra" y al uso de terminología y jerga correspondientes.

Si lo piensas, tiene sentido. Solo los juegos que representan el acto de guerra, no necesariamente de manera realista, pueden llamarse juegos de guerra. El concepto no tiene que ser frontal y central, pero el juego de guerra en línea no puede existir sin la propia guerra.

El aspecto del juego

No todas las simulaciones de guerra pueden o deben clasificarse como “juegos de guerra”.

Por ejemplo, las maniobras militares pueden ser una simulación de guerra, pero no tienen mucho que ver con los juegos.

Si el aspecto anterior resaltaba la idea de que un juego de guerra debe tratar de la guerra, este destaca que un juego de guerra debe ser un juego real.

Los juegos generalmente obligan a los participantes a competir entre sí o a cooperar en contra de un enemigo común. Esto, a su vez, "obliga" a los jugadores a pensar creativamente y proponer nuevas estrategias para lograr su objetivo.

Si una simulación ofrece la oportunidad de fomentar el pensamiento estratégico, entonces podemos considerarlo un juego.

El aspecto de simulación

Los buenos juegos de guerra simulan de alguna forma lo que en realidad es la guerra.

Lo hacen en varios niveles de realismo, pero por definición, al jugar se debe proporcionar una idea del mundo de la guerra (excepto la parte de la muerte real). Desde la planificación estratégica a las condiciones a las que una persona puede enfrentarse durante una guerra, el juego simula la situación en mayor o menor grado.

La mayoría de los juegos no se centran en mostrar a sus jugadores cómo hay que luchar en una guerra o liderar un ejército, pero sí que es un subproducto de cualquier juego de guerra que se precie.

 Los tres aspectos de la guerra

El ejército de los Estados Unidos, así como otros ejércitos de todo el mundo, han valorado siempre la simulación que ofrecen los juegos sobre el ejército; tanto es así que el ejército de EE. UU. ha desarrollado su propio juego de ejército como una herramienta de formación y captación de reclutas.

Ahora bien: esto no significa que todos los juegos de guerra intenten simular a la realidad. Por ejemplo, aquellos que disfrutan de Vikings: War of Clans no tratan de aprender realmente cómo construir un castillo y defenderlo de un ejército invasor.

Cada juego de guerra muestra algún nivel de los tres aspectos que hemos descrito aquí. Pero esto no significa que todos estén representados en igual medida. Por lo general, solo un aspecto de los tres suele pasar a primer plano. Cuanto más claro sea el aspecto lúdico en el juego, menos tenderá a la simulación, y viceversa.

Por ejemplo, los juegos de guerra MMO de fantasía funcionan muy bien como juegos, y tratan el tema de la guerra, pero no son muy buenos en el aspecto de simulación de la guerra. Sin embargo, se siguen considerando juegos de guerra.

La historia de los juegos de guerra

Los juegos sobre la guerra han existido durante siglos.

Hemos estado jugando a la guerra desde que alguien cogió una baraja de cartas e inventó el popular juego de cartas "Guerra" (se desconoce cuándo sucedió exactamente). Desde entonces, hemos estado fingiendo estar en guerra a través de todos los medios imaginables, desde las cartas a los juegos de mesa y a los videojuegos.

El primer videojuego sobre guerra fue "Spacewar!". Era un juego de combate espacial desarrollado en 1962 en el miniordenador PDP-1. Casualmente, “Spacewar!” es también uno de los primeros videojuegos de la historia, lo cual dice mucho acerca de la naturaleza humana y los juegos que nos gustan.

Sin embargo, el primer juego de guerra se desarrolló en febrero de 1980 con el nombre de "Computer Bismarck".

“Computer Bismarck” era un juego de estrategia por turnos en el que los jugadores controlaban a las fuerzas británicas y luchaban contra el acorazado Bismarck y otras unidades alemanas. El bando alemán estaba controlado por otro jugador o por una IA de ordenador llamada "Otto Von Computer".

Como puedes ver en la imagen, "Computer Bismarck" no era gran cosa... apenas se puede distinguir Gran Bretaña (a la derecha) o Islandia (en la parte superior) sobre un Océano Atlántico violeta.

"Computer Bismarck" fue el primer juego de guerra

Desde entonces, los juegos de guerra han avanzado enormemente y se han convertido en el tipo de videojuego mas popular. El auge de los juegos de disparos en primera persona en los años 90 dio paso a franquicias más exitosas como "Call of Duty", "Battlefield" y "Wolfenstein". Estos contribuyeron al establecimiento del tema de la guerra en los juegos como uno de los mas recurrentes. Es tan popular que incluso existe un juego llamado "Darksiders" en el que se juega como la personificación de la Guerra.

En la actualidad pueden encontrarse juegos de guerra en todos los géneros y para todos los dispositivos, desde aventuras narrativas hasta juegos de disparos de estilo militar repletos de explosiones en dispositivos móviles. Aunque sí existe un género que está centrado casi completamente en el concepto de la guerra: el de estrategia. Tanto la estrategia por turnos como los juegos de estrategia en tiempo real han traído juegos de guerra a ordenadores de todo el mundo durante años con títulos como "Command & Conquer", "Total War" y "WarCraft".

Estos finalmente condujeron al surgimiento de los juegos de la estrategia MMO, donde una gran cantidad de juegos de guerra modernos han encontrado su público.

Los juegos de guerra en línea nos hacen mejores personas

¿Por qué nos encanta la guerra en los videojuegos? Por el desafío y la satisfacción de pensar y superar a nuestros enemigos (virtuales).

A los seres humanos nos encanta competir. No nos importa ser buenos (o "git gud" si lo prefieres): nos importa ser mejores.

Según un estudio de la Escuela de Salud Pública de Harvard, casi la mitad de los participantes declararon que prefirían ganar 50 000 dólares en un mundo en el que el salario promedio fuera de 25 000 dólares que 100 000 dólares en un mundo donde la media fuera de 200 000 dólares.

De manera similar, el estudio muestra que las personas preferían disfrutar una ventaja relativa a una absoluta. En otras palabras, las personas quieren ser más inteligentes y guapas que sus amigos y compañeros de trabajo, pero no las mas inteligentes y atractivas del mundo.

Queremos ser mejores que nuestros semejantes, y eso es un rasgo humano básico.

Así que, cuando juegas juegos de guerra en línea, en los que el objetivo es derrotar a otros jugadores a través de una combinación de estrategia, lógica y perspicacia, realmente no te importa lo bueno que eres en general. Solo quieres ser mejor que la persona al otro lado de la pantalla.

Competimos constantemente para ser mejores que los demás

Dicho de otro modo, todos queremos ser el pez gordo en un estanque pequeño.

Por supuesto, a medida que avanzas en el juego, tu estanque aumentará gradualmente de tamaño. Sin embargo, los jugadores verdaderamente expertos crecerán al mismo ritmo para asegurarse de que siguen siendo el "pez más gordo".

Un cóctel de hormonas y emociones

Otra razón por la que parecemos disfrutar de los juegos de guerra, además del hecho de que ponen a prueba nuestras habilidades de lógica, estrategia y planificación, es que apelan a nuestros instintos más básicos.

Como se sugiere en este extracto de NPR, hay dos cosas que garantizan que una situación o narrativa sea más atractiva: el sexo y la violencia.

Según el profesor Douglas Gentile de la Universidad Estatal de Iowa, los juegos de guerra y los juegos de disparos hacen que se libere un cóctel de hormonas del estrés, como el cortisol, la noradrenalina y la testosterona en nuestro torrente sanguíneo. Las mismas hormonas que se liberarían si estuviésemos en una situación de combate real.

En una situación real, el cuerpo emplearía estas hormonas para crear una respuesta de lucha o huida. Sin embargo, tal y como señala Gentile, también nos excitan y hacen que un juego nos parezca más atractivo.

"Cuando sabes que estás a salvo, tener ese sentido real de estrés puede ser divertido", explica Gentile.

Esta teoría es confirmada por Megan Zlock de iStrategyLabs, jugador confeso. Zlock afirma que una historia se vuelve instantáneamente más impresionante y absorbente si se añade a la mezcla un elemento de peligro.

"Si quieres crear una buena narrativa, necesitas crear conflictos, y la violencia es una forma realmente fácil de crear conflicto", dijo Zlock.

La violencia es un estimulante que, cuando se activa en el entorno adecuado, puede ser extremadamente agradable. Claro está que este es el caso cuando se trata de juegos de guerra envolventes en línea. Te encuentras en un escenario de guerra; tu cuerpo está tenso por el estrés de la competición y el deseo de ganar, a lo que tu cerebro reacciona apropiadamente.

Controlar tal situación puede darte una vertiginosa sensación de poder, especialmente si derrotas a otro jugador. Si a esto le sumamos tus hormonas del estrés, el cóctel resultante es uno que estarás más que dispuesto a beber durante horas y horas.

Por qué jugamos juegos de guerra

Esto, en pocas palabras, son los motivos por los que nos gustan los juegos de guerra.

El conflicto es el mejor motivador

Nos ayudan a mostrar al mundo, y más específicamente a nuestros enemigos, que somos mejores que ellos: nuestra estrategia es más inteligente; nuestros reflejos, más agudos; y nuestras habilidades, superiores.

La emoción que provoca la competición, combinada con la sensación de poder y los logros que obtenemos al recuperar el control de situaciones aparentemente caóticas, son la razón por la que la guerra es un tema tan frecuente en los videojuegos.

Ahora que sabes por qué juegas a los juegos de guerra, puedes disfrutar mejor de todos tus juegos de estrategia en línea favoritos. ¡Nos vemos en el campo de batalla!